Golpe de calor en las plantas

El golpe de calor es el estrés por un período de altas temperaturas extremas que produce efectos adversos en las plantas. Afecta a plantas herbáceas, arbustos, árboles más sensibles y a ejemplares recién plantados.

Las altas temperaturas aumentan la transpiración de las plantas y las raíces no tienen capacidad de suministrar agua al follaje tan rápido como se pierde. Esto puede producir un marchitamiento  temporal o  incluso la muerte del ejemplar. También alteran las funciones fisiológicas y motivan a las plantas a consumir sus sustancias de reserva, provocando la muerte por inanición.

El aumento de la temperatura produce mayor evaporación, que disminuye el agua disponible para las plantas, y por lo tanto, éstas reducen el proceso de fotosíntesis y se disminuye así la captura de Carbono de la atmósfera. Esto acarrea un aumento del efecto invernadero.

 

Una planta con estrés por calor puede presentar  los siguientes síntomas:

- Quemaduras en las hojas. En casos leves, éstas permanecen en la planta; y en casos severos, las plantas pueden perderlas de forma prematura aunque la planta no muere. Si la quemadura de hojas ocurre anualmente, provoca un estrés que debilitará  la planta, y la hará más susceptible a enfermedades y plagas.

- Se puede quemar el cambium de árboles de corteza delgada y de árboles recientemente trasplantados o podados. Esto predispone al ataque de hongos.

- En árboles se pueden producir grietas o rajaduras de la corteza por la  insolación.

- Marchitamiento temporal o permanente según la severidad de las temperaturas y la susceptibilidad de la especie vegetal.

 

Las formas de prevenir el golpe de calor en época estival son:

- Aumentar la frecuencia de riego, el suelo debe estar húmedo en toda su profundidad. Los riegos nocturnos aseguran que el suelo conserve la humedad.

- El suelo debe ser fértil y con buen drenaje.

- Para mantener la humedad del suelo, se puede recurrir a mulching en la base de las plantas (Ej.: chipeado, viruta de madera, corteza de pino, etc.).

- Las plantas deben estar en buen estado nutricional,  se deben fertilizar a principio de  primavera.

- Evitar realizar pulverizaciones con insecticidas o fungicidas en horas de plena exposición solar.

- Evitar fertilizar con fertilizantes granulados en días de altas temperaturas.

- Evitar construir veredas en  la base de los árboles, ya que limita el desarrollo radicular y así disminuye la absorción de agua.